jueves, 27 de octubre de 2016

DON JUAN VALENCIA EL BADANÍ DE FAICAL


En la década del año 20, vivía don Juan Valencia, hombre de holgada economía que bien hubiera podido ser llamado el Badani de Faical debido a que vivía con cinco concubinas en una misma casa, repartiéndose las tareas del hogar y la crianza de los hijos.
Don Juan Valencia no solamente era un hombre afortunado en el amor y la envidia de sus vecinos sino que tenía ciertas cualidades que lo hacían un hombre especial aunque nunca quiso ostentar un cargo público, sino que por el contrario fue seducido por la vida agrícola y la ganadera amasando una enviadiable fortuna que más tarde fue despilfarrada por sus herederos.
El citado personaje era un tipo hábil que podía destilar aguardiente sin hacer uso del alambique, en tanto, tenía una vasta producción de tabaco considerada de primera. Confeccionaba borroncos, una especie de puro gigante que era intercambiado hasta con un día de trabajo agrícola.
Para los lugareños era una delicia fumar, tal es el caso, que muchos portaban su tabaquera una especie de alforja pequeña con todos los elementos necesarios para disfrutar del placer de fumar.
Se dice que fue su hijo mayor don Genaro Valencia Hernández el que despilfarro los bienes poseídos por este singular hombre cuyo recuerdo quedó grabado en la mente de muchos pobladores.
Conocí a una de sus esposas en el caserío de Mandinga pero nunca quiso manifestarse sobre don Juan Valencia acentuando aún más el misterio del harén de don Valencia que se constituyó en una especie de leyenda, y cuya historia fue contada de generación en generación.

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